| Todos Somos Puertorriqueños
Por Manuel Hernández
Los Latinos han sobrepasado a los Afro-Americanos como
la minoría mas grande en los Estados Unidos.
De acuerdo al Censo 2000, hay 35.8 millones de Hispanos
residentes en los Estados Unidos Continentales. De esa
cantidad, hay un 10% de origen puertorriqueño
residente en el Norte. La población de la Isla
alcanza los 3.8 millones. Mientras que la población
Isleña aumenta paulatinamente, los números
de los Boricuas en los Estados Unidos aumenta a pasos
agigantados. De continuar con ese crecimiento, podríamos
tener unos números similares entre ambas poblaciónes
boricuas para el 2010. Tenemos intereses en comun y
sangre boricua que corre por nuestras venas pero por
circunstancias históricas hemos estado alejados
unos de otros a través del ultimo siglo.
Intereses en común que están marcados
por el hecho de que somos boricuas nacidos y/o criados
en la Isla o boricuas de padres o abuelos nacidos y/o
criados en los Estados Unidos. Dos comunidades que forman
parte de un solo pueblo. Si comparamos a ese pueblo
con un cuerpo humano, sabemos que el cuerpo no se compone
de una sola parte, sino de muchas. Lo cierto, es que
aunque son muchas las partes, el cuerpo es solo uno.
Por circunstancias históricas, casi la mitad
de ese cuerpo se fue a vivir al Norte. Sin embargo,
siguen siendo puertorriqueños y a su vez parte
del cuerpo boricua que permaneció en La Isla.
Las experiencias de ambos pueblos han sido diversas
y únicas y las luchas de justicia y bienestar
social han sido hasta cierto punto distantes y a la
vez diferentes. A pesar de las diferencias de esas experiencias
micro-puertorriqueñas, es necesario que comenzemos
a vernos como un gran macro de casi 7.5 millones. La
interrelación tendría como beneficio el
hecho que podamos influir positivamente en los diferentes
frentes educativos, económicos, sociales, culturales
y politicos americanos e internacionales como una gran
comunidad que tiene metas y objetivos en comun que sirvan
a los mejores intereses de ese gran macro-puertorriqueño.
Una utopía quizas, una realidad practica si.
Aprendamos de las lecciones de otros pueblos. Los judíos
han aprendido el valor de la unidad. No importa donde
nazcan, vivan y donde esten, son judíos ante
cualquier cosa. Han aprendido que en la unidad de pensamiento
y propósito radica la felicidad de su pueblo.
Recientemente escuchamos las declaraciones del Presidente
mejicano Vicente Fox donde hace un llamado a la unidad
social, cultural y económica entre mejicanos
y "chicanos" residentes en el Norte. Las lecciones
se aprendan por observación, practica y experiencia
propia. Los puertorriqueños hemos aprendido por
experiencias pasadas que la desunión nos ha llevado
a la dejadez, indiferencia y estancamiento de nuestros
mejores intereses y valores como pueblo.
Como logramos cambiar de actitud? El domingo 10 de junio
de 2001 se celebró la Parada Puertorriqueña
en la Ciudad de los Rascacielos. La Parada tiene como
objetivo el celebrar la tradiciones y aportaciones de
los puertorriqueños a la Ciudad de Nueva York,
a los Estados Unidos y Puerto Rico. Eventos como La
Parada sirven como antesala a posibles alternatives.
Por los pasados 43 años boricuas de todas partes
del mundo viajan a Nueva York en un gesto y clamor de
unidad. El sentir de un pueblo por una misma causa,
en este caso, la lucha del pueblo de Vieques y la solidaridad
de todos los boricuas por esa causa es otro ejemplo
a seguir. La polémica surgida entre Félix
Trinidad padre y John Ruiz trajo al escrutinio público
el dilemma de quien es o no es puertorriqueño.
Semanas después observamos como Ruiz Y Trinidad
entraron al cuadrilatero juntos poniendo a un lado todas
las diferencias. La recien eleccion de Denisse Quiñones
como Ms.Universe y su residencia por un año a
poca distancia del Barrio Boricua en Manhattan tambien
marcan oportunidades para la unificación de todos
los puertorriqueños. La algarabía mundial
por el fenómeno Ricky Martin es sin duda otro
factor aun sin explorar que podría significar
un acercamiento entre todos los puertorriqueños.
El sabado 16 de febrero de 2002 se celebró una
Conferencia Pastoral titulada, Iglesia Con Visión
de Cuerpo en la Iglesia Vida Abundante en Fajardo. Allí
el apostol Carlos Cintrón clamó por la
unidad del cuerpo eclesiástico de la Ciudad Bendecida,
Fajardo. Todo tiene su tiempo y todos somos puertorriqueños.
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Who is and Who is not?
by Manuel Hernandez
To be or not to be Puerto Rican, that is the question.
Shakespearean Puerto Ricans have once again brought
up the dilemma of who is and who is not Puerto Rican.
With the United States 2000 Census revealing parallel
numbers between Boricuas born on the Island and those
born, raised or living on the Mainland, Felix Trinidad's
objections and past comments on John Ruiz' origins shed
light on the never-ending identity conflict amongst
Puerto Ricans. Even with recent demonstrations of brotherhood
and camaraderie in public demonstrations on theIsland
by the so-called Nuyoricans, Jennifer Lopez, Marc Anthony
and John Ruiz, the issue takes center-stage in daily
discussions on the Island.
In his most recent concert in Madison Square Garden,
Marc Anthony stated that he was a Puerto Rican and an
American at the same time. One of the founders of the
Nuyorican poetry movement, Sandra Maria Estevez, states
in her poem "Here" that she is "two parts
a person, boricua/spic, past and present, alive and
oppressed". Jennifer Lopez has broken all paradigms
and proudly displays the colors of the Puerto Rican
flag in her never-ending videos on MTV and on interviews
in international television. In one of his interviews
this past February for a local newspaper on the Island,
the heavy-weight boxing Champion of the World, John
Ruiz bluntly stated that he was proud of being an American
and a Puerto Rican. United States Ricans have a way
of intertwining their dual identities and are not apprehensive
about being bilingual and bicultural.
With tens of thousands of United States Ricans coming
back to their homeland to retire and settle down, the
situation will only develop into heights yet unknown
to Boricuas-kind. The best-selling Puerto Rican author,
Esmeralda Santiago, came back to Puerto Rico after thirteen
years and was disappointed when her Puerto Rican heritage
was constantly questioned:
How can puertorriqueños who have never left the
Island accuse us when
they allow the American contamination I was seeing all
around? There
were McDonald's, Pizza Huts, and so on. I used to think
that this was
not our culture (Puerto Rican Voices in English, p.163).
Questions about Santiago's identity came back to haunt
her again after she titled her best-selling 1993 memoir
When I Was Puerto Rican. Academics and Islanders alike
were disturbed by the past tense of the verb to be in
the title.
In 1974, my parents decided to move back to their homeland.
As a young boy, I had been to Puerto Rico several times
on vacation, but this time it was to stay. My first
day in the sixth grade, and kids called me a Gringo
and a Nuyorican. "Oye Gringo ven aca", they
constantly yelled. My parents had spoken to my sisters
and I about going back to our homeland, but I felt like
a stranger in a foreign land. After more than twenty-five
years on the Island, I am still asked constantly if
I am a Puerto Rican or an American. In 1996, a colleague
at an English Department in one of our higher institutions
once reminded me that I was the only Nuyorican in the
English department.
In Francois Grosjean's Life with Two Languages, he defines
code-switching as "the alternate use of two or
more languages in the same utterance or conversation"(145).
If the use of two languages has been recognized by linguists
and academics as a practice with a high degree of competence,
how about dual identities? For once and for all, Island
Puerto Ricans should understand that it is possible
to be born elsewhere and still be a Puerto Rican. An
American born on the Island or in any other parts of
the world would definitely consider him/herself an American.
Jews will always be Jews no matter where they were born,
raised or presently reside. Mariposa, a young New York-Puerto
Rican poet sums it up in "Ode to the DiaspoRican":
What does it mean to live in between
What does it take to realize
That being Boricua
Is a state of mind
A state of heart
A state of soul
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